En la comunidad de Huechen Balam —localizada en el municipio de Yaxcabá, Yucatán— los menos de 200 habitantes mantienen un esquema de vida indisociable del territorio que habitan. Dedicándose principalmente a la milpa maya, la apicultura, el uso sostenible de los recursos de la selva y la producción de artesanías, los hombres y mujeres mayas de Huechen Balam, cultivan un delicado equilibrio entre sus tradiciones y la constante incidencia de la política y los modelos económicos del exterior.

Esta es solo una de las comunidades de la Península que podría ver afectaciones a sus modos de vida por la edificación del Tren Maya. Esto importa pues, como escribió Raúl Benet “El verdadero impacto del tren maya no es su trazo ni su construcción, sino el modelo de desarrollo que entraña, que es el del gran turismo y la agro industria privada y eso es lo que vale la pena evaluar, discutir y valorar.” Inspirados en los planteamientos de Benet, en Evidencia Estudio nos preguntamos si la inminencia del Tren significa necesariamente la pérdida de otras formas de vivir y desarrollarse. Auspiciados por The Climate and Land Use Alliance, generamos esta pieza audiovisual que integra nuestra pregunta y la preocupación de comunidades como la de Huechen Balam a la discusión actual sobre este fenómeno sociopolítico.